Me quedé mirando las estrellas, tumbada sobre el césped artificial de aquel parque. No recuerdo cuanto tiempo exactamente estuve en esa posición. Recuerdo que contenía de vez en cuando la respiración, no sé con qué sentido. El frío viento transpasaba mi abrigo por todas partes, al igual que entraba por debajo y me hacía estremecer de vez en cuando. En el aire se respiraba tranquilidad nocturna.
De vez en cuando miraba a mi alrededor, encontrando allí, a escasos metros de mi, a amigos tumbados igual que yo de cara al césped, dormitando o hablando con susurros entre ellos.
Amaba observar las estrellas en esa situación, todo parecía perfecto, todo...ERA perfecto! Para nosotros lo era,no existía fuerza capaz de combatir contra nosotros. Sentíamos que la vida nos amaba al igual que nosotros la amabamos a ella.Ese parque era nuestro,nuestro territorio,mi segunda casa,por no decir que era la primera. Pasaba más tiempo allí que en cualquier otro lugar ,conocía sus escondites,cada uno de sus lugares...
No quería que aquella sensación de paz con el universo desapareciese jamás. Cerré los ojos y respiré hondo de nuevo, me liberé de todo.
Las hojas de los árboles hacía ruidos,como si intentase llamar mi atención. Las estrellas eran mis luciérnagas. La luna permanecía oculta,jugando al escondite conmigo.Pero era imposible encontrarla. Los pájaros eran mi espíritu libre. Y el viento se llevaba todo mi ser consigo,mientras alimentaba mis pulmones con el aire que mandaba.Era maravilloso...
Muchas noches,muchos días,muchas semanas y unos cuantos meses después;
Después de todo lo vivido en aquel "segundo" hogar,no me imaginaba mi vida apartada de él.Apartada de aquellos recuerdos tan preciados como aquella noche que he descrito.En la que todo aquello me mecía en el sueño...
Odiaba la idea de tener que separarme de ello,pero no había ninguna otra solución,no había escapatoria. Todo cambió,y yo tenía que marcharme para que TODO fuese totalmente diferente.Odiaba la sola idea de tener que vivir apartada de aquel pueblo,y eso que siempre lo detesté.No,lo que de verdad no soportaba era que aquel pueblo se llevase tanta parte de mi vida,mis recuerdos,se llevase toda mi gente,mis sentimientos,mi ser,una GRAN parte de mi,sin la que nunca llegué a sentirme completa de nuevo.
Y sigo odiando aquel sentimiento.
Aquella tarde,después de haber pasado por TANTO en aquel sitio,y sin poder dejar de rememorar todos aquellos recuerdos uno por uno,buenos y malos,todos. Me dispuse a volver a tumbarme sobre aquel césped artificial. El césped ya no estaba tan limpio como todas aquellas veces...Era primavera,y habían millones de hojas de aquellos árboles tiradas despreocupadas y secas sobre él.No me importó,aunque entonces unos cuantos amigos mios me advirtieron de que me ensuciaría.
"QUÉ MÁS DA?!" pensé entonces y me zambullí en aquel mar de hojas secas caidas y césped artificial. Miré de nuevo al cielo,en el mismo lugar que aquella noche...
Todo ya había cambiado lo suficiente,hasta las personas que me acompañaban y no entendían mi comportamiento de entonces no eran las mismas con las que compartía tantos recuerdos allí,pero si eran protagonistas de muchos.
El cielo estaba un tanto nublado,no me importó,tenía que mirar por última vez aquel pedazo de cielo desde aquella posición. Respirar el aire de una tarde fresca y suspiré angustiada. Con uno de los mayores nudos en la garganta que tuve en mi vida, y lloraré. Solo del recuerdo y de saber que nada volvería a ser como era,aunque no me fuese a mudar todo había cambiado igualmente y esos tiempos nunca volverían.
No me quedé mucho tiempo allí tumbada,me levanté y volví a la ruleta de la cual era,y soy,experta en montar. La típica ruleta giratoria de los parques.
Aquel ya no volvería a ser mi hogar,y ya no era el parque prohibido y cerrado de antes,en el que los guardias nos echaban.Me daba igual,o intentaba convencerme de que me daba igual. Yo sabía y sé que allí se quedó gran parte de mi ser,para siempre.
Volví a montar en aquella ruleta mientras el brillo de unas lágrimas angustiadas contrastaban con una sonrisa de lo más sincera,llena y feliz que tuve jamás.
Los recuerdos valieron la pena para sonreír aún un poco más.
La vida cambia,y gira al rededor de nosotros y nuestros recuerdos.
Aquellos que siempre guardaremos con una sonrisa y una lágrima al lado.
GLASS.
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